La salud visual es uno de los factores que puede influir en la experiencia de aprendizaje de niñas y niños. De acuerdo con el Centro de Optometría Internacional, aproximadamente el 80% de los problemas de aprendizaje en educación básica se relaciona con deficiencias del procesamiento visual. Dificultades para ver con claridad el pizarrón o leer pueden pasar inadvertidas; por eso, la detección oportuna es importante.
Con ese propósito, Escuelas Ford y sus Distribuidores A.C. impulsa acciones de revisión visual y entrega de lentes graduados en colaboración con la Fundación Ver Bien para Aprender Mejor. El programa busca acercar estos servicios a estudiantes de las Escuelas Ford y contribuir a que las dificultades visuales que requieren atención sean identificadas.
La necesidad de lentes puede representar un gasto difícil de cubrir para algunas familias. En este contexto, acercar evaluaciones y anteojos graduados a las comunidades escolares es una forma de apoyar el bienestar de las y los estudiantes.
Acciones con impacto tangible
La colaboración entre Escuelas Ford y sus Distribuidores A.C. y la Fundación Ver Bien para Aprender Mejor comenzó durante el ciclo escolar 2015-2016. En su etapa inicial, el programa visitó 45 Escuelas Ford, realizó 9,000 evaluaciones y entregó 1,750 pares de lentes.
De acuerdo con las cifras compartidas por la asociación, el programa registra un acumulado histórico impresionante:
- 88,934 revisiones oftalmológicas y optométricas realizadas.
- De esta cifra se desprende un dato revelador: 19,494 alumnas y alumnos (más del 21% de los evaluados) requerían dotación de anteojos graduados.
El proceso comienza con la observación de docentes, quienes pueden identificar señales de posibles dificultades visuales en el aula. Después, profesionales de optometría realizan evaluaciones en los planteles y, cuando se determina que un estudiante necesita lentes, estos se fabrican y se entregan sin costo.
"Veo todo a colores"
Entre los recuerdos que ilustran el impacto personal de estas jornadas está el de un alumno de primaria que, al ponerse sus lentes por primera vez, dijo: “Veo todo a colores”. La anécdota refleja cómo una evaluación y el acceso a lentes pueden marcar una diferencia en la experiencia cotidiana de un estudiante.
“Cada par de lentes que se entrega representa una mejora en la visión de los niños, pero también una oportunidad para que participen con mayor confianza en sus actividades escolares. Hemos sido testigos de la emoción de los estudiantes y del valor que puede tener una acción puntual en su trayectoria”Julieta Meléndez, vicepresidenta de Escuelas Ford y sus Distribuidores A.C.
Garantizar que cada niña y niño en México tenga las herramientas visuales para alcanzar su máximo potencial no es solo corregir la vista, es enfocar su futuro.

